Síntomas de enfermedades en gatos

 Los gatos domésticos pueden padecer una gran cantidad de enfermedades, estas van desde las genéticas y congénitas hasta las infecciones por virus, bacterias o parásitos. Es muy importante que conozcas los síntomas de enfermedades en gatos, gracias a ellos podrás decidir con mayor precisión el momento adecuado para acudir al veterinario o, si es posible, la forma de tratarlo en casa.

Síntomas de enfermedades en gatos

 

Síntomas de enfermedades en gatos: trastornos mas notorios

Si tu gato presenta alguno de estos síntomas, no dudes en consultar con el veterinario:

 Problemas oculares, secreciones, inflamación del párpado, cambio de color de los ojos, sensibilidad anormal a la luz, tercer párpado visible, problemas de visión.

Trastornos auditivos, secreciones, cera marrón oscura en el oído, se rasca o se frota en exceso, mueve o ladea la cabeza, son signos claros de que la mascota puede presentar bultos o inconvenientes para oír.

Inconvenientes respiratorios, dificultad para respirar, estornudos constantes, tos, secreciones, fiebre.

 Afecciones en la piel, se rasca continuamente, pierde mucho pelo, se limpia en exceso, presenta picaduras, zonas con calvicie, tiene pulgas u otros parásitos o hinchazones bajo la piel.

Síntomas de enfermedades en gatos otras enfermedades y sus síntomas

Problemas digestivos, vomita en forma continua, tiene diarrea, o estreñimiento persistente, pérdida del apetito, aparece sangre en heces.

Trastornos del sistema nervioso, tiene convulsiones o ataques, espasmos musculares y temblores, parálisis parcial o completa, andar inestable e irritación aguda de la piel.

 Enfermedades cardiovasculares: sufre colapsos o desmayos, tiene una coloración azulada en las encías, presenta dificultades respiratorias, no quiere hacer ejercicios ni moverse mucho.

Afecciones del aparato reproductivo, presenta sangre en los genitales, secreciones anormales, inflamación en las glándulas mamarias o en los testículos.

 Parásitos internos, se diagnostica por medio de presencia de lombrices en las heces, diarrea persistente, granos en su recto, se lame o se frota la parte trasera, tiene hinchazón abdominal y pierde peso.

 Disfunciones del aparato urinario, puede aparecer sangre en la orina, incontinencia o exceso de orina, sed excesiva.

 Problemas musculares u óseos, dificultades para caminar, cojera, inflamación de patas u otra parte del cuerpo, sensibilidad cuando se toca determinada zona, resistencia a caminar o saltar y andar inestable.

Trastornos de conducta, duerme demasiado, bebe más agua de lo normal, no quiere salir a la calle, no come, está agitado, aúlla, se esconde sistemáticamente.

 

 

Fuente: mascotass.com

El gato domestico y su salud

Un gato domestico pesa unos 5 kg, es pequeño, pero pueden existir variaciones según la raza y el sexo. Los machos son un poco mayores que las hembras, por lo tanto también pesan mas. Tiene una esperanza de vida de unos quince años siendo este dato algo optimista ya que normalmente no superan los diez años de vida. El gato domestico y su salud, es importante vacunarlos para evitar alguna enfermedad infecciosa.

El gato domestico y su salud

 

El gato domestico y su salud la vacunación

Como ya se dijo las vacunas es lo mas importante para evitar que adquieran alguna enfermedad como la leucemia felina. Muchos gatos, especialmente, los gatos que viven en los pueblos tienen total libertad de movimientos, dejar a nuestro gato que salga al exterior es un motivo para adquirir enfermedades de todo tipo, por eso la importancia de las vacunas.

El gato domestico y su salud los virus

 Con frecuencia se producen peleas entre machos por las hembras durante el periodo de celo de este animal y raramente les causa la muerte directamente, pero el gato se puede contagiar de alguna grave enfermedad, como por ejemplo el virus de la inmunodeficiencia felina, con el arañazo o mordedura de un gato enfermo, a través de la saliva o de la sangre infectados.

Este virus es muy parecido al virus del SIDA humano y tiene unas consecuencias muy negativas para el gato doméstico que, a menudo, acaba con la vida del animal.

 Nuestro gato también se puede contagiar, a través de la saliva, de una bacteria de la especie Bartonella henselae que causa la fiebre del arañazo del gato en los humanos. No es muy grave para nosotros pero causa molestias como inflamación de ganglios linfáticos, fiebre o pérdida de apetito.

 

 

Fuente: mascotass.com

Los sentidos del perro

¿Cómo perciben su entorno los perros? ¿Ven en blanco y negro? ¿Oyen lo mismo que nosotros? ¿Cómo funciona su olfato? Muchas veces cometemos el error de pensar que nuestras mascotas descifran la información del mundo que nos rodea de la misma manera que nosotros pero no es así.

La visión de los perros

Tampoco tienen las mismas capacidades que los humanos, por ejemplo, nosotros tenemos una gran memoria visual y para reconocer a alguien sólo nos basta con utilizar la vista, pero los perros, para recordar o analizar su entorno, necesitan utilizar también el olfato y el oído.

Vista

Hasta casi el primer mes de edad, un cachorro es incapaz de guiarse por la vista, los únicos sentidos que le funcionan son el tacto, el olfato y el gusto. La vista y el oídoempezarán a funcionar cuando el cachorro cumpla entre diez y quince días y hasta los veinticinco días, no será capaz de orientarse ni de reconocer objetos.

Es a partir de las seis semanas cuando la retina empieza a funcionar correctamente, desarrollando la percepción visual de manera progresiva hasta aproximadamente los tres meses de edad, cuando alcanza su visión definitiva.

Una vez la vista se ha desarrollado del todo hay que tener en cuenta que la perspectiva del perro difiere totalmente de la nuestra: debido a su altura, lo ve todo a poco más de medio metro del suelo (dependiendo de la raza, claro está). También es importante saber que su campo visual es mucho mayor, los perros, al tener los ojos situados más lateralmente, tienen una visión periférica superior a la nuestra (aunque esto varía en función del tamaño del hocico y de la forma del cráneo) pero una menor capacidad para evaluar las distancias y para enfocar.

La agudeza visual de los perros es inferior a la de los humanos por lo que, el animal, a menor distancia de los objetos, distinguirá menos el contorno de dicho objeto. Pero por el contrario, pese a que su visión es más difuminada que la nuestra, son mejores en identificar cosas en movimiento, característica que nos desvela el por qué a veces los perros persiguen a alguien que corre, a los coches, a los ciclistas… Les fascina todo aquello que se mueve porque lo ven mejor.

Como los humanos, no todos los perros ven igual, algunos tienden a ser miopes, otros hipermétropes y hay también algunas razas con mejor vista que otras. Por ejemplo, el Greyhound y el Golden Retriever son perros que gozan de una gran vista y el Rottweiler y el Schnauzer Miniatura son perros propensos a padecer miopía.

Colores

Otro de los errores que cometemos es pensar que los perros ven en blanco y negro, y lo cierto es que los perros pueden ver en color pero de forma diferente a nosotros.

    • Pueden distinguir los azules y los violetas.
    • Los tonos verdes, amarillos y naranjas los perciben como amarillo.
    • El rojo no lo distinguen.
    • Pueden diferenciar tonalidades de gris.

Visión nocturna

Al igual que sus ancestros los lobos, los perros también pueden ver en la oscuridad. La pupila de un perro posee una gran capacidad de dilatación lo que permite que cualquier luz estimule su retina. En la retina se encuentra el tapetum lucidum, una capa de células reflectantes que incrementa la visión del perro en condiciones de poca luz.

Olfato

El olfato es el sentido que los perros tienen más desarrollado, tienen entre unos 150 o 300 millones de células olfativas (depende de la raza) frente a los 5 millones que tenemos nosotros. Al nacer, este sentido es el que ayuda al cachorro a encontrar a su madre, ya que tanto la vista como eloído aún no están desarrollados.

Los perros pueden oler gran variedad de olores y distinguirlos, incluso olores que nosotros ni notamos. Tienen un órgano llamado órgano de Jacobson (u órgano vomeronasal) que está situado por detrás de la mucosa olfatoria y se comunica con la cavidad bucal. Este órgano les permite extraer olores del aire, de sustancias lamidas o ingeridas, y también les permite detectar las feromonas.

Los perros utilizan su olor para identificarse ante los otros perros, es como una carta de presentación en la que queda constancia de su edad, sexo, raza…

Debido a esta gran capacidad olfativa, los perros han sido utilizados por el hombre a lo largo de los años para rastrear presas, detectar drogas y explosivos o encontrar víctimas sepultadas bajo los escombros.

Oído

El oído de los perros

Como hemos apuntado anteriormente, el oído de un cachorro empieza a funcionar entre los diez y los quince días, y pasa a ser el segundo sentido más desarrollado delperro después del olfato.

Los perros tienen unos pabellones auriculares muy grandes y una gran capacidad de orientación para detectar la fuente de un sonido. La percepción de los sonidos es muy elevada por lo que pueden oír sonidos muy lejanos y débiles con bastante facilidad.

El oído del perro es más sensible a sonidos de alta frecuencia que el de los humanos, percibe sonidos de hasta 60.000 Hz frente a los 20.000 Hz que podemos nosotros. Por lo que, para captar la atención de nuestro perro, sería recomendable hablarle con un tono de voz un poco más agudo de lo normal.

Tacto

Los perros no tienen un sentido del tacto muy desarrollado, el tejido de sus almohadillas plantares no les permite recoger informaciones muy precisas.

El perro percibe las sensaciones como el frío, el calor o el dolor a través de la piel. También tiene pelos sensoriales situados sobre los ojos, en la mandíbula inferior, en las mejillas y en los labios que le sirven para orientarse en la oscuridad.

El que un perro identifique una sensación como agradable, desagradable o dolorosa es algo que varía mucho de uno a otro, algunos serán insensibles y otros más quejicas.

Gusto

El sentido del gusto es un tema del que no se tiene demasiada información. Se sabe que los perros no tienen muy desarrollado el gusto y lo que realmente les hace disfrutar de una comida es el olfato. Si que pueden detectar diferentes sabores, como algo agrio, salado, dulce o amargo pero no tan bien como nosotros.

Para finalizar, comentar que al igual que las personas, los perros envejecen y van perdiendo facultades y con ello, sus sentidos también se van atrofiando. Cuando el perro se hace mayor va perdiendo progresivamente la vista y el oído, pero lo que conserva perfectamente es su olfato.

Fuente: mundoanimalia

Adiestramiento básico para un cachorro

Los elementos más importantes en el programa de adiestramiento de tu cachorro son la constancia, la paciencia y la alabanza. No cometas la equivocación de esperar demasiado y demasiado pronto, ya que esto no sería justo para tu nuevo cachorro.

Hábitos de aseo

Este adiestramiento puede empezar el mismo día que lleves el cachorro a tu casa. Con persistencia, puedes inculcarle hábitos de aseo en dos a cuatro semanas, ocasionalmente, durante unos pocos días más.

Normalmente el cachorro querrá hacer sus necesidades unos diez minutos después de comer. En lo posible, llévalo afuera en ese momento. Hasta que tenga unos seis meses, puede que sea necesario sacarlo a pasear cinco veces al día. Más tarde se podrán reducir los paseos a tres diarios. En estos paseos probablemente mostrará preferencia por lugares que han sido usados por otros perros. Si lo hace, llévalo a ese lugar cada vez que lo saques, y muy pronto él asociará los paseos con la idea de hacer sus necesidades y generalmente las hará rápidamente cuando llegue a su lugar preferido. Cuando haya hecho sus necesidades alábalo repetidamente y vuelve a entrarlo a la casa. Esto le hará darse cuenta de cuál es la finalidad del paseo.

Adiestramiento con papel de periódico

Esparce periódicos en un rincón que hayas designado como el rincón del aseo de tu cachorro. Poco tiempo después de que haya comido, lleva allí al cachorro y quédate con él hasta que haya hecho sus necesidades, y después alábalo repetidamente. Además, lleva al cachorro al mismo lugar cuando despierte de su sueño nocturno o de sus siestas.

Después, saca los papeles sucios y reemplázalos por papeles limpios, pero dejando encima un papel sucio. Si lo prefieres, puedes comprar en una tienda de animales alguno de los varios materiales fabricados para estos fines. El olor le recuerda al cachorro para qué están esos papeles.

Cuando comiences a adiestrarlo para que haga sus necesidades sobre los papeles, esparce los periódicos sobre una gran superficie. Descubrirás que vuelve a un lugar preferido. Poco a poco reduce la superficie cubierta de papeles hasta que baste con poner varias hojas en el lugar de su elección. Ríñelo cuando cometa un error, y después llévalo a su lugar elegido. En caso de un «accidente» de esta naturaleza, jamás, bajo ninguna circunstancia se le debe pegar a un cachorro. Limpia el lugar que ensució con vinagre o amoníaco diluido con agua tibia. Esto eliminará cualquier olor que pudiera atraerlo otra vez al mismo lugar.

Para la transición del uso de papeles de periódico en el interior de la casa al uso exclusivo del exterior, cuando lo saques a pasear lleva contigo unos cuantos periódicos o un recipiente de material comercial adecuado. Espárcelos sobre el lugar que quieres que use y cuando lo haga, alábalo y felicítalo con profusión. Felicítate también a ti mismo, porque ambos habréis hecho un buen trabajo.

Buenos modales

Da gusto poseer un perro bien adiestrado. Conviene comenzar un programa de adiestramiento cuando el perro es aún un cachorro; para cuando sea un perro adulto, habrá aprendido todas las reglas que tú le hayas establecido.

Si tu cachorro tiene un lugar cómodo para estar, es menos probable que quiera ocupar el tuyo. Un firme «no» acompañado por un sonido de palmas, le indicará su error. Tu cachorro aprenderá pronto si insistes. Hay también rociadores de repelente para perros que pueden servir para mantenerlos alejados de los muebles. Tienen un olor desagradable para los canes pero no para ti, y son inofensivos si con ellos se rocía el tapiz de los muebles.

El cachorro tiene necesidad de morder

Los perros jóvenes son especialmente exuberantes, y no dudarán en hacértelo saber. Cuando tu cachorro salte sobre ti (o sobre cualquier otra persona), cógele sus patas delanteras y pósalas sobre el suelo, diciéndole al mismo tiempo un rotundo «No».

Un cachorro se siente ansioso por probar sus nuevos dientes sobre casi cualquier cosa. Lo mejor que puedes hacer para satisfacer esa necesidad de morder y disminuir sus ansias es darle un objeto adecuado para que lo muerda. En las tiendas de animales encontrarás productos de materiales adecuados, diseñados especialmente para satisfacer las necesidades de morder de un cachorro, seguros y efectivos y que le proporcionarán incontables horas de placer y diversión. Estos productos existen en gran variedad de tamaños y diseños interesantes: huesos, nudos y anillos. Un importante beneficio adicional es que estos artefactos contribuyen a la limpieza general de los dientes al tiempo que efectúan un vigoroso masaje de las encías, ayudando así a proteger a tu cachorro contra las enfermedades dentales.

Si descubres a tu cachorro mordiendo cualquier otro objeto aparte de los que le está permitido morder, muéstrale inmediatamente tu desaprobación diciéndole firmemente «No» y quitándole el objeto prohibido. Por el contrario, cuando muerda sus objetos destinados a ese fin, acarícialo y alábalo repetidamente. Asegúrate de que todos los de la casa hagan lo mismo constantemente.

Si tu cachorro ladra cuando tú estás ausente, tus vecinos te lo harán saber rápidamente. Sus quejas serán justificadas. De modo que tómate la molestia de quitarle a tu amigo canino esa costumbre mientras aún estés a tiempo de hacerlo. Haz como que te vas, pero espera silenciosamente fuera de la puerta. Probablemente el cachorro comenzará a aullar en cuanto crea que te has marchado. Grita «No, no, no» y regresa rápidamente al interior, riñéndolo y dando grandes muestras de disgusto. Unas pocas lecciones como ésta, antes de que su mala costumbre se arraigue, leenseñarán que el único resultado que puede obtener de aullar y ladrar es un amo enfadado.

Un perro que ladra como advertencia es un compañero valioso, pero un charlatán que ladra por cualquier motivo y a cualquier hora es una molestia a menos que se le enseñe a dejar de hacerlo en cuanto se le ordene.

Adiestramiento para obedecer

Aunque tu cachorrito tiene que aprender los hábitos de aseo y de buenos modales a partir del día en que llega a tu casa, las simples órdenes de obediencia como las que aquí presentamos pueden esperar hasta que tenga al menos seis meses de edad. Es importantísimo tener presente la necesidad de tener paciencia en todo lo relativo al adiestramiento de un perro. Junto con la paciencia hay que tener constancia. Si tienes esto bien presente mientras estás adiestrando tu cachorro, tendrás más posibilidades de alcanzar el éxito.

Adiestramiento para la correa

No es difícil enseñar esto a un cachorro, pero antes de comenzar acostúmbralo a usar un collar y la correa. Acostúmbralo al collar dejando que lo use por la casa durante períodos cada día más largos. Después de un par de días haciendo esto, puedes sacarlo para tu primer paseo. Llámalo a tu lado, y al dar tu primer paso dile «Quieto» o alguna orden parecida que sea, a partir de ese momento, siempre la misma. Esta es una orden de obediencia que tendrá que aprender más tarde, de modo que no está mal que comience a conocerla desde el principio. Probablemente querrá quedarse atrás o adelantarse corriendo y tirará de la correa en uno u otro sentido. No obstante, continúa tu paseo, atrayéndolo hacia ti (y repitiendo «quieto» o la palabra que hayas escogido a ese efecto). Pronto se dará cuenta de que es inútil luchar y que estará más cómodo si te sigue en tus movimientos. Cuando te siga, acarícialo y prémialo.

La orden «Aquí»

Ata una cuerda de al menos seis metros al collar de tu cachorro, de las que encontrarás un gran surtido en las tiendas de animales. Deja que tu cachorro se distraiga un momento, y entonces, cuando su atención se centre en alguna otra cosa, llámalo por su nombre y da la orden: «¡Bobby, aquí!» Si responde, acarícialo y prémialo con alguna golosina, y permítele que vuelva a juguetear, repitiendo la llamada a intervalos. Antes de que haya trascurrido mucho tiempo, puede que rehúse acudir cuando lo llames. Coge firmemente el extremo libre de la cuerda, repite la orden y dale un buen tirón. Probablemente tratará de resistirse, pero sigue repitiendo la orden; unos cuantos tirones fuertes probablemente lo convencerán de que se acerque. Si no lo hace, tira de la cuerda para acercarlo a ti, pero prémialo a pesar de todo. Por mal que se comporte tu cachorro, nunca lo riñas cuando se acerque a ti. Un perro tiene que pensar siempre que cuando tú dices «Aquí» le sucederá algo bueno.

 La orden «Sit» (Siéntate)

Con tu cachorro frente a ti o a tu costado, sujeta la correa con tu mano derecha de modo que esté tirante, y da la orden «Sit». Al mismo tiempo, inclínate y con tu mano izquierda presiona su anca hasta que se siente. Puede que quiera recostarse o echarse de costado. No se lo permitas. Enderézalo con tu mano izquierda sobre su costado. Después dale una golosina y alábalo. Repite la rutina varias veces, siempre premiándolo cuando responda bien. Pronto asociará la orden con la presión sobre su anca y se anticipará a ella antes de que lo toques.

La orden «Down» (Túmbate)

Una vez que tu cachorro se siente cuando se lo ordenes, no será difícil enseñarle la orden «Down». Con una mano, sujétalo por el collar, dale la orden «Down» y con suavidad presiona su anca con la otra. En cuanto esté sentado, usa la mano derecha para hacer deslizar sus patas delanteras hacia adelante mientras continúas presionando hacia abajo con la izquierda. Otra manera de hacerlo es pasar la correa por debajo de tu zapato y tensarla con tu mano derecha mientras presionas sobre sus hombros con la izquierda, diciendo al mismo tiempo «Down». Cuando quieras que se levante, dale la orden «Up» o «Arriba» y avanza uno o dos pasos. La repetición de este procedimiento enseñará pronto a tu perro a echarse sobre sus cuatro patas al recibir la orden.

La orden «Stay» (Quieto)

Esta orden es una extensión de las ordenes «Sit» y «Down». Primero, ordénale al cachorro que se siente («Sit») o se eche («Down»). De frente al perro, dale la orden «Stay». Retrocede lentamente, levantando un dedo para advertirle que no se mueva. Si lo hace, dile «¡No!» enérgicamente. Deja la correa sobre el suelo, desde él hacia ti, mientras te alejas retrocediendo. Sigue repitiendo «Stay» (o la orden que hayas elegido) o «No», según su reacción. Con cada lección trata de retroceder un poco más hasta que quede un espacio libre entre ti y el extremo de la correa. Si al principio se queda en su posición, aunque sólo sea un momento, alábalo y prémialo cuando lo llames.

La orden «Vamos»

La manera correcta de caminar con un perro maduro es la siguiente: Coges el extremo libre de la correa con la mano izquierda, la correa cruza tu cuerpo por delante hasta llegar al perro que está sentado a tu derecha; con la mano izquierda controlas la holgura de la correa, acortándola o alargándola según sea necesario. Di claramente «Bobby, vamos» y empieza a andar dando el primer paso con tu pie izquierdo. Si el perro se adelanta, dale un buen tirón con la mano izquierda, pero vuelve a aflojar la correa inmediatamente. El tirón con la correa es lo que consigue que el perro aprenda. Le hace sentirse incómodo un instante, y pronto aprenderá que si camina correctamente a la altura de tu rodilla izquierda no habrá tirones. Sigue caminando, sigue dando tirones a la correa cuando sea necesario, y sigue repitiendo la orden. Algunos adiestradores emplean un rollo de periódicos para dar un golpecito al perro cada vez que le dan la orden «Vamos» pero personalmente nunca he visto que sea necesario. Sin embargo, darle unas palmaditas en la pierna izquierda puede ser, a veces, una ayuda. Acuérdate de alabarlo cada vez que se ponga en la posición correcta. Prueba de hacer estas sesiones de adiestramiento durante quince minutos dos veces al día. Te sorprenderá la rapidez con que aprende.

La orden «Da la mano»

Los cachorros se dan manotazos unos a otros jugando. Tu cachorro te dará manotazos a ti. Estupendo. Coge su patita y agítala. ¿Es la pata equivocada? Sí, puesto que la mayoría de los cachorros extenderán la pata más cercana a tu mano. Con el cachorro en posición sentada, empújale su hombro derecho con tu mano izquierda. Cuando levante la pata delantera, toma su «mano» en tu mano derecha, estréchasela, y después prémialo. Sigue repitiéndole la orden «Da la mano» cada vez que realices esta acción.

Repito, no esperes obtener buenos resultados inmediatamente con tu nuevo cachorro.

 

 

Fuente: mundoanimalia

Comportamiento de descanso del perro

¿Cómo descansa el perro?

Los perros muestran una variedad de comportamientos de descanso, incluyendo la postura de sentarse, acostarse  permaneciendo alertas, sueño de onda lenta y sueño REM (rapid eye movement)

En la postura usada para sentarse, el perro descansa sobre el periné y las tuberosidades isquiáticas. (Fig.1) En esta postura las piernas miran normalmente hacia delante, dependiendo un poco de la conformación física de la raza. Cuando el perro está tumbado, normalmente usa una de cuatro posturas.

Comportamiento de descanso del perro

La más usada cuando hay una situación cualquiera en la que el perro debe estar alerta es la de tumbado sobre el esternón, que podría llamarse decúbito prono o tumbado esternal.

En esta posición, el cuerpo descansa sobre el esternón y tanto éste, como los codos flexionados están en contacto con el suelo.(Fig.2)

Comportamiento de descanso del perro

De esta manera, el perro tiene más disposición a levantarse rápidamente si hay algo que le estimula, le llama la atención o le alerta.

Otra variación del tumbado esternal sería la misma posición delantera pero con las patas traseras totalmente estiradas hacia atrás de manera que su zona abdominal e inguinal tocan el suelo. Esta postura es muy común en cachorros que la aprenden de sus madres y en momentos en los que la temperatura exterior es extrema, pudiendo refrigerarse por la zona ventral del cuerpo.

En la posición de tumbado lateral, el perro descansa con uno de los dos flancos sobre el suelo. Esta postura permite una completa relajación que facilita el sueño profundo. (Fig.3)

Comportamiento de descanso del perro

Sin embargo, la postura de tumbado más usada es la combinación de tumbado esternal con tumbado lateral.

El tren delantero permanecería sobre el esternón y el trasero sobre el lateral del fémur.

Es una postura de tumbado más relajado y no tan alerta, aunque este estado de alerta ante posibles estímulos permanece. (Fig.4)

Comportamiento de descanso del perro

Una postura que no es tan frecuente en adultos y sí lo es más en cachorros es la de decúbito supino o tumbado sobre la espalda. (Fig.5) La utilizan también para refrigerarse a través de la zona ventral.

Comportamiento de descanso del perro

¿Dónde descansa el perro?

El lugar donde un perro prefiere descansar varía mucho con el individuo y con su forma de vida.

Normalmente, y cuando el propietario está en casa, el perro prefiere descansar junto a él, para ello es recomendable que disponga de un cojín especifico para este fin. Esto es debido primordialmente a que el perro es un animal social, de manada, y lo que menos le agrada es estar solo.

Si el dueño no se encuentra en casa, suelen tener lugares favoritos donde relajarse, ese debe ser el lugar de emplazamiento del cojín. Esto también depende mucho del clima en el que nos encontremos, de la raza y de la estación del año. Si el animal necesita estar fresquito, buscará el lugar de la casa donde exista una pequeña corriente de aire o donde  pueda estar pegado al suelo o algún objeto pueda proporcionarle esta sensación. Actualmente en el mercado existen cojines con características termo-reguladoras.  Algunos perros tienen como lugar preferido el cuarto de baño, ya que la zona de los sanitarios suele estar siempre fresca y silenciosa. En este caso es recomendable proporcionar un cojín con características anti-bacterianas y tejidos que permitan la descarga electrostática.

Si no tiene calor, y es un animal al que no le hemos destinado un sitio para dormir, lo hará probablemente en la cama del propietario o en el sofá. (Fig. 6)

Comportamiento de descanso del perro

Si el perro prefiere dormir en alto puede ser porque quiere dominar el horizonte y estar más preparado para reaccionar en cualquier situación, porque es más dominante o simplemente porque está más blandito. Los perros ancianos tienden a buscar estos lugares porque sus articulaciones sufren menos y están más cómodos, para lo cual se prescriben cojines con rellenos viscoelásticos, que previenen y tratan  las patologías traumatológicas.

Si estamos hablando de perros que viven fuera de la casa, en un jardín o parcela, podemos encontrarnos que nuestro perro, en vez de permanecer dentro de la caseta que nos ha costado tan cara, prefiere hacerlo encima de su tejado, para divisar mejor el horizonte y los posibles “peligros” que puedan acechar: cuestión de supervivencia.

Tabla 1 – Etograma 24 horas de Beagles en laboratorio Tiempo en minutos
Acicalarse 20
Caminar 278
Estar de pie 83
Sentado 63
Tumbado

* Posición esternal

* Posición lateral

* Combinadas

* Decúbito supino

200

263

529

4

Según el estudio de Beagles a que hace referencia la Tabla 1, vemos que la distribución de posturas  refleja una hora al día que pasan sentados frente a 16 que pasan en las distintas posturas de tumbado. Hay que tener en cuenta que esto está basado en un estudio de laboratorio, y que aunque otros investigadores perciben otros porcentajes según el tamaño de la jaula en la que descansa el perro, esta distribución comentada en la tabla podría asemejarse bastante a la de los perros domésticos que viven en semilibertad (casa con jardín) o en pisos.

Contrariamente a lo que la gente se piensa, los perros suelen adoptar para dormir una postura de tumbado y acurrucado, con lo que a veces nos empeñamos en comprarles una camita excesivamente grande para que luego el animal permanezca enroscado en un rinconcito. Por supuesto, esta forma de descansar se lleva a cabo más en estaciones o climas fríos, y también depende de la raza, ya que algunos animales poseen unas capas de sub pelo que les protege más y no necesitan generar más calor. Todos hemos visto en películas o en  documentales, cómo los perros nórdicos se enroscan sobre sí mismos encima de la nieve,  e incluso en las ventiscas dejan que la nieve forme una capa dura en su espalda para que el frío no les golpee directamente en la piel. Sería más o menos a modo de un iglú. (Fig. 7)

Comportamiento de descanso del perro

Estas observaciones se pueden constatar en la naturaleza o en nuestro propio jardín, donde los perros suelen cavar en la tierra un agujero en forma de medialuna para acoplarse luego dando unas vueltas sobre sí mismos a la forma de esta abertura. Esta conducta hace que al tumbarse, la curvatura de la columna quede adaptada a la forma de la excavación hecha en la tierra. Actualmente existen en el mercado cojines con formas de donut con rellenos móviles para que el perro desplace el material interior y lo adapte a su necesidad ergonómica.

En ocasiones podemos observar también que colocan la cabeza por encima de la elevación del terreno excavado, a modo de almohada, aunque en opinión de otros autores y en la mía propia, sigue siendo cuestión de supervivencia, debido a que de esta manera los sentidos están más expuestos y el animal puede estar más alerta. De hecho, estas conductas las podemos observar a veces sin que exista un sustrato debajo que el animal pueda moldear, por ejemplo, el suelo.

Otras veces observamos que hacen colgar sus extremidades anteriores sobre un escalón. Y con esto volvemos al mismo tema, cuestión de dominar lo que tienen por debajo y estar menos incómodos al no tener que colocar sus antebrazos rectos.

En la naturaleza, algunos perros duermen en cuevas, y siguiendo este patrón su perro puede buscar un lugar protegido en su casa, por ejemplo debajo de una cama.

En los lobos ocurre que después de haber estado durante todo un día caminando más de 40 Km. en busca de una presa, al atardecer van en busca de un refugio seguro donde descansar hasta el alba en que empezará un nuevo día.

Los lugares preferentes de descanso son aquellos desde donde se observa el terreno más inmediato de forma amplia, es decir controlar a quien se acerca y por otro lado lugares confortables donde no mojarse y no pasar frío. (Fig. 8)

Comportamiento de descanso del perro

Esto ocurre según la especie y la zona donde vivan.
En algunos ecosistemas los lobos se reúnen para sus conductas sociales y para defender el territorio, al amanecer y atardecer, y para el descanso durante la noche. Duermen a la intemperie, acurrucados, con la nariz por debajo de la cola. Algunos animales pueden dormir juntos. No usan guaridas para descansar por la noche, y durante la temporada de cría sólo las hembras de cría y de enfermería utilizan estas madrigueras.

El lobo es una especie muy adaptable y flexible, capaz de vivir en aquellos lugares donde encuentre comida y no sea muy perseguido. Su hábitat es variado, bosques, montañas, estepas y desiertos, por lo que dependiendo de éste así será su lugar y sustrato de descanso, utilizándolo a su conveniencia. (Fig.9)

Comportamiento de descanso del perro

En cuanto a los cachorros, en los primeros días de su vida, en el periodo neonatal, duermen formando una pequeña montañita (Fig. 10), como una “melé”, para mantener el calor de su cuerpo, dado que aún a esta edad no tienen capacidad para termo regularse. Una vez que comienzan a alcanzar esta capacidad por sí mismos, en la etapa de transición (tercera semana de vida), tienden a cambiar esta posición por otra en paralelo. (Fig. 11)

Comportamiento de descanso del perro Comportamiento de descanso del perro

Se recomienda proporcionarles un cojín con características termo-reguladoras  y rellenos móviles.

 Cambios en los patrones de sueño.

Desde que un cachorro nace hasta que alcanza su madurez ocurren cambios en sus patrones de sueño que adaptan su organismo hacia el etograma de adulto, así como inciden en su supervivencia. Estos cambios han sido constatados mediante observación y realización de EEG. Alrededor del nacimiento, los cachorros alternan patrones de sueño profundo y despertar, así que el EEG muestra pocas alteraciones. En este periodo neonatal, que dura dos semanas, el tipo de sueño que se observa es de tipo REM.

Durante la tercera semana, o periodo de transición, podemos observar ya una alternancia entre los patrones de onda lenta y REM. El tiempo que los cachorros pasan despiertos va aumentando mientras decrece el tiempo de sueño profundo. En este momento ya no es tan común pasar directamente de estar despierto al sueño profundo.

A partir de las 4 semanas de vida, estamos ya en el periodo de socialización, los cachorros permanecen alerta más del 50% del tiempo. Poco a poco, y hasta las 8 semanas, los patrones de sueño se asemejan más al de un adulto.

Los patrones de sueño en los perros adultos variarán según el foto periodo, la actividad vital que el perro desarrolle y la familiaridad con el entorno. Los perros adultos pasan de estar despiertos a un estado de somnolencia, luego al patrón de onda lenta y después al de sueño REM. De aquí otra vez al de onda lenta o de nuevo a la vigilia.
El estado de alerta va disminuyendo aproximadamente una hora antes de  decrecer la luz del día y va aumentando una hora antes de amanecer de nuevo.

Durante el sueño de onda lenta, el perro permanece tumbado y con las piernas dobladas, cierra sus ojos y respira regularmente. Relativamente no responderá al medio que le rodea en esta postura.
Durante el sueño REM, el EEG es prácticamente igual al del perro despierto, pero existe una parálisis de los músculos esqueléticos. La respiración se convierte en irregular y se producen movimientos de las extremidades, de los músculos faciales, oculares y de la cola. A veces existe también vocalización.
Esta es la fase en la que los propietarios suelen decir que su perro sueña que corre detrás de un conejo.

Los perros tienen un promedio de 23 episodios de dormir-despertar cada hora durante un periodo de 8 horas. Cada episodio consta de un rato de sueño de entre 5 y 16 minutos seguido de un despertar de unos 5 minutos.

En las 24 horas el perro pasa un promedio de 9,67 horas en sueño de onda lenta y unas 3,24 horas en sueño profundo.
En resumen, un perro normal pasa un 44-48% de su tiempo despierto, un 19-21% en situación de somnolencia, un 22-23% en sueño de onda lenta y un 10-12% en fase REM. Es decir, 50% vigilia y 50% sueño, sea éste más o menos profundo. Por supuesto esto depende de la vida que lleven dueño y perro. Hay algunos que no tienen más remedio que dormir o destrozar, debido al ajetreo diario de sus propietarios. Disponemos también en el mercado de productos de descanso con tejidos resistentes a los mordiscos, si bien en estos casos de mordida excesiva debemos acudir a un profesional del comportamiento canino.

Los humanos son más fácilmente despertados del sueño REM que del sueño de onda lenta, y se piensa que en perros ocurre de la misma manera.
Lo que está muy claro, es que si queremos evitar riesgos innecesarios, no debemos despertar bruscamente a nuestro perro de su sueño, ya que puede tener una reacción agresiva, peligrosa sobre todo si hay niños presentes.

Así mismo, el hecho de que un animal sea privado del sueño crónicamente, puede desembocar en estrés y enfermedad grave, al igual que ocurre en humanos. De hecho el sueño está destinado a reordenar los sucesos del día y al procesamiento de datos y consolidación de la memoria. De ahí la importancia de un descanso correcto.

En resumen, desde la etapa de cachorro hasta su madurez se debe  proporcionar al perro un producto de descanso saludable y cómodo, sobre el que puedan descansar correctamente.

Todos los animales con problemas articulares, viejecitos y con poco pelo deberían dormir en productos fabricados con tejidos especiales, que proporcionen características termo-reguladoras, así como rellenos viscoelásticos que les permita permanecer frescos en verano y calientes en invierno.

Actualmente en el mercado disponemos de productos con todas estas características: hipoalérgicas, anti-bacterianas, anti-ácaros, termo-reguladoras, anti-manchas, rellenos viscoelásticos, etc.,  que mejoraran el bienestar y la calidad de vida del perro al mismo tiempo que la convivencia con su dueño.

Artículo escrito por Rosana Álvarez Bueno, Veterinaria especialista en Etología clínica y asesora en comportamiento canino y felino. Servicio de Etología Clínica Veterinaria

Fuente: mundoanimalia

Reglas básicas para cuidar un periquito

Acondicionamiento

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1.- La jaula para dos periquitos debe tener unas medidas mínimas de 70 cm de longitud, 40 de anchura y 50 de altura.

2.- Elige una jaula que tenga los barrotes horizontales y sin recubrimiento de plástico.

3.- Las puertas abatibles sirven también como punto de apoyo para que los periquitos emprendan el vuelo o aterricen.

4.- Para que ejerciten la musculatura de sus patas es conveniente emplear travesaños de manera de diferentes diámetros.

5.- En la jaula es imprescindible que haya un comedero, un bebedero automático y una piedra para que se afilen el pico.

6.- A los periquitos les encanta columpiarse, subir escaleras y jugar con todo tipo de objetos. También puedes darles bastoncillos o ramitas para que se entretengan.

7.- Tu pequeño amigo disfrutará mucho más si le das pocos juguetes pero se los renuevas con frecuencia.

8.- Cubre el suelo de la jaula con arena para pájaros hasta alcanzar un espesor de 1-2 cm.

9.- Instala la jaula en un lugar elevado de la habitación. A los pájaros les da mucho miedo todo lo que puede venir de arriba.

10.- Si construimos una percha (o «árbol») con ramas naturales, no tardará en convertirse en el lugar favorito de los periquitos cuando vuelen libremente por la casa.

Alimentación

1.- Los periquitos necesitan diariamente agua fresca, grano, comida verde (lechuga, etc.), fruta y verdura, y cada dos o tres días una espiga de mijo.

2.- Los alimentos caducados suelen haber perdido todas sus vitaminas.

3.- Los periquitos aprenden a reconocer las frutas y las verduras a la edad de 8-16 semanas.

4.- Las frutas y verduras hay que cortarlas a trocitos. La lechuga hay que lavarla con agua caliente y dejarla secar.

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5.- Cada noche hay que retirar los restos de lechuga y la fruta o verduras pasadas.

6.- Para favorecer su digestión podemos darles plantas con raíces (diente de león).

7.- Reparte la comida a lo largo del día. Por ejemplo, por la mañana y a última hora de la tarde.

8.- Proporciónales una piedra caliza. En invierno, adminístrales un complejo polivitamínico.

9.- Cuando muden la pluma dales un preparado especial que podrás conseguir en cualquier tienda de animales.

10.- Ten mucho cuidado con las plantas y frutos que puedan ser tóxicos para ellos, como el aguacate la hiedra o el ciprés.

Cuidado

1.- Limpia a diario el comedero y el bebedero. Los restos de comida son un medio de cultivo ideal para bacterias, hongos y virus.

2.- Lava la jaula y los accesorios semanalmente con agua hirviendo.

3.- Cambia la arena en función de lo que se ensucie, pero hay que renovarla como mínimo una vez a la semana.

4.- Renueva periódicamente las ramas de la jaula y de la habitación.

5.- A los periquitos les encanta bañarse y remojarse. Ponles de vez en cuando una caseta de baño en la puerta de la jaula.

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6.- Deja que tus periquitos vuelen libremente por la habitación por lo menos durante dos horas al día.

7.- Durante la muda, limpia la jaula de plumas varias veces a la semana.

8.- Si el pico y las uñas crecen demasiado, deberás llevarlo al veterinario para que se los recorte.

9.-  Las hembras necesitan picotear y roer más que los machos. Proporciónales ramas, troncos y piedra caliza.

10.- Juega y habla todo lo que puedas con tus pequeños amigos.

Fuente: mundoanimalia

Un hámster en casa

El recién llegado

Un hámster en casa

Las primeras horas y días resultan decisivos para que tuhámster llegue a confiar rápidamente en ti. Si no cometes ningún error al introducirlo en su nuevo hogar, no habrá nada que se oponga a que surja una buena relación entre ambos.

El hámster en su nuevo hogar

Paso 1: Lo primero que deberás hacer es esparcir por su nueva casa tres puñados de sustrato de la jaula en la que estaba anteriormente. Pon también un poco en la caseta. El comedero y el bebedero ya tendrán que estar llenos.
Paso 2: Ahora coloca el hámster cuidadosamente en la jaula. Si lo has transportado en una cajita de cartón, colócala dentro de la jaula y abre un poco los laterales para que el animal salga de ella por su cuenta.

Paso 3: Ahora necesitarás tener un poco de paciencia. Lo mejor para el hámster sería que abandonases la habitación. Pero, por otra parte, también es uno de los momentos más bonitos ver como el pequeño roedor toma posesión de su nuevo territorio. Por lo tanto, cierra rápidamente la jaula y siéntate delante de ella quieto y sin hacer ningún ruido.
Paso 4: Probablemente, lo primero que hará el hámster es buscar refugio en su caseta. Ten paciencia y no toques nada de la jaula ni de su interior.
Paso 5: Aparte de llenarle el comedero y cambiarle el agua, la primera semana deberás dejarlo tal y como estaba. No se te ocurra mirar en la caseta mientras duerme, o intentes cogerle. Llegará un momento en el que el hámster empezará a salir y a investigar su entorno. Percibirá los olores y marcará el territorio con su propio olor. Si le has colocado muchos accesorios y juguetes en la jaula, irá tomando posesión de todo ello. Por muchas ganas que tengas de verlo corretear por la rueda, no le obligues nunca a ir en ninguna dirección. Cualquier situación forzada hará que el pequeño roedor se vuelva más tímido y asustadizo.
Paso 6: Si al cabo de unos días ves que el hámster ya no se muestra tan tímido, duerme durante el día en la caseta e inicia su actividad crepuscular estirándose y bostezando, será señal de que ya se ha adaptado a su nuevo hogar. Ahora es el momento de empezar a ganarse su confianza.

Ganarse la confianza del hámster

Cuando el hámster ya se ha adaptado a su nuevo entorno habrá llegado el momento de empezar a domesticarlo. Con un poco de paciencia y de habilidad, tu pequeña mascota no tardará en acostumbrarse a tu mano.

Paso 1: Las golosinas ofrecidas en la mano son la mejor forma de iniciar una larga amistad. Al principio dáselas a través de la reja de la jaula. Ten paciencia y sujeta un trocito de manzana, un cacahuete o un gusano de la harina hasta que el hámster se acerque sin miedo a cogerlo. Es útil frotarse antes los dedos con un poco del sustrato de la jaula, ya que así el olor le resultará familiar. Una vez que el hámster se haya acostumbrado a comer de esta forma, podrás dar el siguiente paso.
Paso 2: Abre la jaula. Introduce la mano en su interior y mantenla con un poco de comida en la palma. En un momento u otro, el hámster se acercará y trepará a tu mano para coger lo que le ofreces. Lo importante es que te mantengas tranquilo y relajado y que no lo obligues a nada.
Paso 3: Cuando el hámster ya considere que coger la comida de tu mano ya es algo completamente normal, puedes intentar acariciarle la nuca con un dedo. Si sale huyendo, no te preocupes. Vuelve a intentarlo la próxima vez. Tarde o temprano lo considerará agradable. Entonces déjale trepar de una mano a otra. Levanta un poco la mano para que tenga que esforzarse en superar el obstáculo. Si lo hace tranquilamente, felicítate. ¡Lo has conseguido, has domesticado a tu hámster!

Como sujetar y coger correctamente al hámster

Para un hámster que no está acostumbrado a la mano de su criador, sujetarlo y cogerlo le supone un estrés enorme. Coge al pequeño roedor solamente cuando sea imprescindible hacerlo, al principio sólo para limpiar la jaula. Hazlo con mucho cuidado. Existen varias formas de coger y de llevar al animal.

El método del recipiente

Lo mejor será que empieces con un pequeño truco. Para ello necesitarás un recipiente, que puede ser un frasco grande o una caja de cartón. Frota el recipiente con un poco de sustrato de la jaula y déjalo en su interior o sujétalo con la mano cerca del animal. Especialmente los hámsteres enanos enseguida se animan a intentar cobijarse en su interior. Una vez que el hámster esté dentro, tápalo con la otra mano y llévalo a buen recaudo. Es un método poco agresivo y muy recomendable, ¡especialmente si el hámster todavía no está domesticado!

Cogerlo con la mano

Si el hámster está acostumbrado a tu mano, puedes transportarlo con las manos. No te pongas guantes. Con guantes, y especialmente si son de cuero, perderás el tacto y puedes sujetar al animal demasiado flojo, por lo que el hámster se caería al suelo. También podría suceder que lo apretases demasiado y le hicieses daño. Si tu mascota todavía intenta morderte, emplea el “método del recipiente”.
Rodea al hámster por arriba y por detrás formando una especie de cueva protectora sobre él. Luego junta las manos por debajo de él y sácalo así de la jaula. Ten cuidado de que no vaya a saltar de tus manos. Si la jaula es muy estrecha o has de sacar al animal de un escondrijo, también puedes sujetarlo con una mano por detrás colocando los dedos pulgar e índice detrás de sus extremidades anteriores y pasando la otra mano por debajo de él.

Advertencia: Llegados a este punto he de advertiros de que el hámster puede sufrir lesiones mortales si se le deja caer. Basta una caída desde una mesa para que se produzcan unas lesiones de columna que acaben con su vida. Si alguna vez el hámster  –a pesar de todas las precauciones– llegase a morderte un dedo, no te lo sacudas. Conserva la calma y colócalo sobre una base sólida como por ejemplo el suelo de la jaula. Generalmente suelta el dedo de inmediato.

Sujeción por la nuca

Esta forma de coger al hámster exige mucha práctica y es mejor reservarla para los veterinarios y los criadores profesionales. Consiste en sujetar al animal por el pliegue cutáneo de la nuca. Es un sistema de aspecto un poco severo pero que se adapta bien a la biología del hámster, ya que así es como la madre coge a sus crías con la boca. El animal se queda prácticamente inmóvil y se deja llevar sin oponer resistencia. Pero los hámsteres adultos tienen la piel muy suelta y podrían llegar a girarse. Para coger al hámster de este modo hay que acercarle la mano por detrás y sujetar la piel de su nuca con los dedos pulgar e índice. Si no se coge suficiente piel, el hámster podría darse la vuelta y morder. Este método resulta más sencillo con los hámsteres enanos del género Phodopus, con los demás es mejor no emplearlo.

Advertencia: Nunca intente coger al hámster por sorpresa desde arriba. Tendría la sensación de haber sido capturado por un ave rapaz. Su reacción instintiva consistiría en girarse rápidamente y defenderse a mordiscos.

 

 

Fuente: mundoanimalia